Síntesis de IA con fuentes · 4 min · edición 2027
El segmento de bici del Lima 70.3: plano sobre el papel, decidido por el viento
Tres vueltas de 30 km por la Costa Verde, 465 metros de desnivel oficial y una brisa del Pacífico que puede costar minutos: así hay que plantearlo.
El recorrido en números
90 km en un circuito de 3 vueltas de 30 km a lo largo de la Costa Verde, entre Chorrillos y Magdalena del Mar, por calles cerradas al tráfico. El desnivel oficial declarado por el organizador es de 1.527 pies, unos 465 metros. Traducido: un recorrido plano o ligeramente ondulado, con un par de repechos cortos, ninguna subida de verdad. El organizador lo describe como plano y rápido, y es el cuadro coherente con la geografía del malecón de Lima.
Un aviso importante: en internet circulan perfiles de altimetría de terceros con desniveles muy superiores. Contradicen tanto el dato oficial como las descripciones del recorrido. Confía en el número del organizador y plantea la carrera sobre un trazado rápido, no de colinas.
El verdadero rival: el viento del Pacífico
En un recorrido sin subidas, el factor que marca la diferencia es el viento. La brisa oceánica en la Costa Verde puede hacer duro el tramo de regreso de cada vuelta. El error clásico es dejarse llevar por la velocidad alta en el tramo favorable, quemar vatios, y después sufrir el viento en contra tres veces seguidas.
La regla: gestiona la potencia, no la velocidad. Si compites con medidor de potencia, fija un objetivo y mantenlo tanto con viento a favor (aunque te parezca que vas lento respecto a lo que podrías) como con viento en contra (aunque el ciclocomputador marque una velocidad deprimente). Si vas por sensaciones o por frecuencia cardíaca, usa el mismo principio: esfuerzo constante, velocidad variable.
Pacing en tres vueltas
El formato de circuito tiene ventajas y trampas. Ventaja: después de la primera vuelta conoces cada curva, cada repecho, cada tramo expuesto al viento. Usa la primera vuelta como reconocimiento a intensidad controlada, y luego gestiona las dos siguientes con conocimiento de causa.
Trampas: tráfico de atletas con velocidades muy distintas, zonas congestionadas en los puntos de giro, y el riesgo real de perder la cuenta de las vueltas. Cuenta tú las vueltas, no te fíes solo de los jueces. Atención también al drafting involuntario en los tramos donde el grupo se compacta: en un circuito de 30 km con cientos de atletas, pasa.
Desarrollos y posición
Con 465 m de desnivel en 90 km no hacen falta desarrollos de escalador. Monta unos platos de recorrido rápido y prepárate para estar en posición aero mucho tiempo: ahí es donde se gana, sobre todo con viento en contra. Si tienes ruedas de perfil alto, ten en cuenta que el viento costero también puede ser lateral; si no vas estable con un perfil muy alto, mejor una elección más conservadora, especialmente en la delantera.
Qué hacer en los entrenamientos
- Bloques largos en aero con viento en contra. Incluye en la preparación salidas con tramos prolongados a potencia objetivo en posición aerodinámica, idealmente con viento en contra real. La capacidad de mantener la posición sin levantarte es una habilidad entrenable.
- Simulaciones de pacing en circuito. Entrena en un anillo y repítelo: aprendes a distribuir el esfuerzo en vueltas idénticas en lugar de en un punto a punto.
- Test del objetivo de potencia. En una media distancia, el riesgo número uno en un recorrido plano es salir demasiado fuerte en la bici y pagarlo en la media maratón. Haz al menos una simulación larga bici+carrera a ritmo de competencia para validar tu número.
La decisión que hay que tomar
Decide antes de la carrera tu techo de potencia (o de esfuerzo percibido) y escríbelo en la cinta del manillar. En Lima el segmento de bici no se gana en las subidas que no existen: se pierde persiguiendo la velocidad con el viento de cara. Quien llega a T2 con las piernas enteras en este recorrido tiene por delante una media maratón plana para cosecharlo todo.